Espacio Cubierto Multifuncional

 

Diego Daza Arquitectos Espacio Cubierto Multifuncional Vista Principal

Diego Daza Arquitectos Espacio Cubierto Multifuncional Planta

 

La propuesta planteada viene a dar respuesta a los distintos condicionantes de un entorno ciertamente diverso. Por un lado, un conjunto de edificaciones de carácter residencial de gran altura y tipología y materiales propios del pasado siglo XX. Por el otro, edificios  como la ermita de San Antón o la actual sede de la APYMCA, con un fuerte vínculo a tradiciones constructivas y culturales de la región. Entre ambos una rica y consolidada red de espacios públicos.

Concebido como un edificio modular con una gran cubierta a un agua, el nuevo Espacio Cubierto Multifuncional se inserta en dicho entorno estableciendo relaciones particulares con cada uno de estos condicionantes. Dotando a la localidad de un nuevo espacio cubierto de 640,00 m2 de superficie útil y unas dimensiones centrales de 18,00 x 30,40 m. En su configuración, hacia la calle Landako la construcción se eleva y densifica sus apoyos en un gesto de protección hacia sus usuarios y de cierre del espacio frente a la vía rodada. La fachada se divide en bandas horizontales como recurso compositivo y de relación con las edificaciones vecinas. En cambio, hacia la ermita, se genera una pequeña plaza a la que ofrece una altura considerablemente menor -desaparece la fachada- aumentando la distancia entre apoyos y comunicándose el espacio interior y ésta de una forma más fluida. Los laterales muestran la transición entre ambas fachadas al tiempo que desvelan la inclinación de la cubierta.

La estructura adquiere un papel de especial importancia. Concebida de forma modular y rítmica, su configuración ha de entenderse de manera indisoluble respecto al resto de la edificación. Formada por seis pórticos principales,  conceptualmente se han querido diferenciar los soportes de las vigas de cubrición, entendiendo el edificio como dos cuerpos: uno pesado sobre el que apoya otro superior de carácter más ligero.  Los primeros adquieren una naturaleza y apariencia pétrea vinculada al suelo y la tradición constructiva local, mientras que las vigas se tornan metálicas.

El cerramiento se entiende como una membrana. Por un lado, permite la ventilación natural del espacio así como la entrada de la luz natural por su fachada suroeste. Por otro, ha de proteger de las inclemencias del tiempo así como independizar el espacio interior visual y acústicamente de las edificaciones vecinas. La configuración final de ésta, permite la posibilidad futura de adaptación de la edificación a un uso temporal o permanente como espacio cerrado.

 

Localización. Amurrio, Álava

Cliente. Ayuntamiento de Amurrio

Arquitecto. Diego Daza

Colaboradores.  –

Estado. Concurso de Ideas